Este título es divertido y a ratos sutil como todos los de Asterix pero hay que reconocer que está lleno de tópicos que como español te enervan. Básicamente los autores no sabían ( era 1969) distinguir entre , andaluz o español de cualquier otro sitio. El excesivo uso del OLE! llega a ser cargante y la apariencia cetrina de los hispanos es un cliché que creo más que pasado. No hablemos del manido y recurrente tema taurino. Creo que en el día de hoy, a fecha 2011, se hubiesen empleado otros gags.Fuera de esto está bien.