Esta es una novela cuya acción transcurre mayoritariamente en Murcia, teniendo a su catedral como epicentro de los acontecimientos que llevarán a sus protagonistas hasta las pirámides de Egipto, en busca de algo casi imposible en el mundo en que nos encontramos: el silencio.
La gran pregunta que puede hacerse cualquier lector, y que de hecho formula uno de los personajes (p. 89), es ¿qué vínculo existe entre el Templo de Salomón y los tenantes de Murcia? En esta novela de misterio, pasearemos por las calles de Murcia, por la Glorieta de España, nos alojaremos en uno de sus hoteles más emblemáticos, visitaremos la Catedral y, en ella, la capilla de los Velez. No nos olvidaremos de los eternos andamios alrededor de la Catedral, ni acercarnos hasta Santomera en busca de una casa que nunca podría existir. Todo ello perseguidos por una asesina venida desde Alemania, al servicio de un extraño personaje al que conoceremos como Sholomó, y cuyo nombre en clave no podía ser más apropiado: Lilith.
Patrick Ericson nos va llevando en una carrera contra el tiempo, tensa y peligrosa, culminando en unas escenas que nos recordarán a Poe, pues no las entiendo si no es un homenaje a dicho autor, incluso al propio Lovecraft, a quien uno de los personajes leía antes de dormir.
Una novela que nos hará mirar el silencio de otra forma, Murcia de otra forma, y que, al final, como sonitus silentes silentio noctis est.