La primera novela de esta autora me ha sorprendido agradablemente. Ambientada en dos momentos clave de la historia reciente de Hong Kong -los años cuarenta y cincuenta-, Lee desarrolla una apasionante historia en la que se entrecruzan temas como el amor, la guerra, la infidelidad, la amistad, la intriga...
La acción en los campos de internamiento creados por los japoneses tras la invasión de la isla, constituye un retrato impresionante de lo que en realidad pudo pasar en Hong Kong en aquel periodo.
Lee demuestra un dominio poco común a la hora de construir personajes a los que sitúa en un contexto, primero de esplendor y después de crisis histórica.
Recomendable.