Una movie-road convertida en bildungsroman. Me gustó muchísimo. Está muy bien escrita, y es tragicómica, sentimental, sexual y muy sucia al mismo tiempo. Su protagonista es un cazurro inglés y el lenguaje van a la par, pero el autor ha conseguido transmitir lirismo, belleza, fealdad y sexualidad desbocada dentro del mismo registro. Los dos personajes que llevan el peso de la narración son geniales. En ningún momento se hace aburrida y no deja indiferente.