La historia es bonita y creíble. Los personajes consiguen personalidad y realidad a lo largo de la novela. La forma de relatar la vida de Rossie es muy original y divertida. Pero es una historia demasiado simple para hacer una novela tan larga. Es previsible, en mi opinión sobran 150 páginas, ya que desde la página 50 supones cómo va a terminar. Y además el final decepciona. Sinceramente estropea la novela el intento de alargarla demasiado en mi opinión.