leysab (15 de septiembre de 09)
Este precioso libro, es la tercera y última entrega de la famosa trilogía; y pese a que fue la primera parte, Beau Geste, la que alcanzó más notoriedad, con célebre adaptación al celuloide incluida, para mi gusto esta tercera novela supera incluso a las otras dos, que ya es decir.
Es de una épica fascinante y genuina, muy personal; trepidante a veces, de triste y sutil melancolía en otras, destila algo que hoy parece tan perdido como aquellos lugares que nos describe, una concepción de la aventura en estado puro; es evidente que el autor estuvo enrolado en la legión, y conoció países y aventuras sin nombre.
Tiene un final realmente bonito, ni malo ni bueno, simplemente precioso, un buen colofón para esta irrepetible trilogía