Más allá de tratarse de una historia conmovedora, que narra muy bien un determinado mundo en una época específica (que como argentino reconozco muy bien), se nota aquí una gran potencia literaria. Y es, además, un libro divertido, cosa que creo fundamental. Me parece un buen libro para acercar a los adolescentes a la literatura. No que no sea para adultos, pero tiene ese componente que creo que puede "comprar" también a un público joven que está dando sus primeros pasos en "eso de leer".