Una joven tenaz consigue reconstruir su verdadero pasado: el asesinato de su madre y su entrega a una familia del régimen en la Argentina más negra de los años setenta. Relato periodístico que, como en nuestro caso con la guerra civil, abunda en los fantasmas nacionales como el terror, el silencio, el desarraigo o la incomprensión. Obra bien construida a base de retales, resulta, sin embargo, demasiado plana pese a su truculento argumento. Como los arquetipos argentinos, gira y gira alrededor del dolor patrio, hasta producir al lector cierto cansancio, quizás por ser un complejo y un fantasma histórico no compartidos distinto -sólo en la superficie- a los nuestros.