Con formato de reportaje periodístico, Restrepo se adentra en el mundo de la prostitución colombiana, vista desde el lado de ellas. Como casi siempre, el trazo descriptivo es cálido, delicado y sensible, con algunos cuadros expresivos inolvidables. En su defecto, la obra se resiente por su excesiva extensión y monolitismo, al tratar de exprimir en exceso un mundo que, como cualquier otro, también tiene sus límites y arquetipos.