Final de la admirable saga de Escipion; y de Anibal su antagonista. Santiago Posteguillo que sigue, así lo creo yo, mejorando su literatura; y en este tercer libro, cuanto menos en las formas, supera a los anteriores. Con lo cual a mi ver, la serie ha ido de menos a más, siendo el conjunto excelente.
En este caso, se trata de un libro más íntimo en el que Escipion, en gran parte, relata en primera persona sus memorias y reflexiona sobre sus aciertos y errores. También, lo veremos con Anibal aunque no en tanta profundidad. Es por tanto, un libro más maduro y con personajes más definidos e interesantes.
Acompañamos a Escipion en su última gran batalla contra el imperio Selucida. Como siempre, los relatos de combates de Posteguillo son trepidantes, claros y fáciles de seguir. En esta ocasión estará en juego el futuro del mundo conocido con la implicación de Siria, Pergamo, Macedonia, Rodas, Grecia, Egipto, Roma,…
Y como no, la caída en desgracia de Escipion por sus errores políticos. El senado de Roma y su política, apasionantes como siempre, nos recuerda al imperio actual EEUU y su senado.
Asi, solo añadir que la novela histórica española se pone al nivel de las grandes con esta saga, que ya figura en muchos de los listados de mejores novelas históricas en los primeros puestos. Por último, añadir que tiene el camino libre para hacer una novela de los Gracos y su revolución.