Esta novela ha sido considerada la segunda mejor en la historia de la literatura colombiana del siglo veinte y es de sobra una obra maestra en su construcción, en el universo que recrea respecto del mundo poblado de fantasmas, fetichismo y cábala del siglo XVIII, en el planteamiento del triunfo de la creación y la belleza y en la descripción morosa, erudita y sutil de la pasión y el genio aventajado de su protagonista. Es un reto de lectura deliciosa y llena de colores e imaginación y no se puede dejar de tomar partido por un genio que llevó su creación a un lugar alto de la historia.