saulip (22 de septiembre de 10)
Había leído Deuda de sangre de este mismo autor y creía que iba a ser igual de intrigante o al menos parecido pero me equivoqué y después de haber leído casi 300 páginas lo he tenido que dejar. No me gusta dejar los libros a medio leer, pero me ha sido imposible terminarlo. Es un libro plano,no engancha, con demasiados nombres y términos judiciales. En una palabra: aburrido.