Se trata de un thriller plano y poco elaborado. Con un argumento y unos personajes inverosímiles - ¿alguien puede creer, no sólo que existan, sino que se conozcan y se relacionen personajes y hechos tan peculiares en tan poco tiempo? -, sólo el buen ritmo narrativo salva a la novela.
Se lee sin esfuerzo, pero otra cosa es que guste.