Trepidante novela. Todo en ella es acción, continuos cambios temporales, diálogos rápidos y contundentes, un lenguaje rudo y grosero que acentúa el ambiente penoso de un hospital de la beneficencia en EEUU. Lo que más me gustó fue la carrera del protagonista por salvar la vida de sus pacientes y su propia vida. Su carrera de medicina es una especie de penitencia por su anterior vida de asesino de la mafia. El desenlace es un tanto esperpéntico y rebuscado.