Enorme libro que evoca la infancia y primera adolescencia feliz de un niño de barrio. Me ha transportado a esa parte de la vida que nos marca y que recordamos muchas veces con mas claridad que infinidad de hechos mucho mas recientes en el tiempo. Los juegos, el "cole", los amigos, el primer amor, la primera muerte que toca de cerca, las travesuras, los pequeños detalles que se nos quedan grabados a fuego para siempre. Gracias a una prosa clara y sencilla que Emilio Gavilanes desgrana con maestría, con gran precisión y sobre todo con la ternura necesaria para que esta bella historia me llegue al corazón y me arranque alguna lágrima. De imprescindible lectura. Gracias Emilio por regalarnos esta joya.