Un estudiante de Barcelona descubre en un viejo palacete a una joven y a su padre. Por iniciativa de ella, comienzan a investigar unos extraños objetos mecánicos con vida propia. Como en “La sombra del viento”, sobresalen –a modo de retratos en blanco y negro- las historias individuales que se van entrelazando sobre personajes secundarios de la primera mitad del siglo XX. Por lo demás, aunque con cierto interés debido a su tensión narrativa, se trata de una novela que se podía haber dirigido a un público adolescente.