La primera lectura que hice de este libro, como trabajo de clase mientras estudiaba bachillerato, fue un poco caótica. Al principio, el autor salta de un personaje a otro y yo iba perdida por el libro. Poco a poco, la cosa se fue aclarando. La segunda lectura que hice (ya por placer) fue mucho mejor. Entendía mejor la historia y ataba cabos gracias a detalles que no había podido ver la primera vez. En general, es una buena historia, pero empezamos con mal pie.