La novela empieza muy bien. Misterio arqueológico con asesinato, pero de pronto se transforma en un thriller espantoso y leyéndolo se pasa miedo de verdad. El autor no nos ahorra la descripción cruenta y morbosa de todos los espeluznantes asesinatos. Desgraciadamente no se trata de una película, que se puede mirar con los ojos entrecerrados para evitar el horror si la escena es demasiado fuerte para ti. De verdad non entiendo como se puede concebir una violencia a este nivel, y alguna veces he dudado en seguir adelante con la lectura. Los diálogos me parecieron geniales y Tom Knox es en general muy bueno en mantener el suspense, pero en mi opinión se ha pasado, y veo en esta novela algo enfermizo ni siquiera justificado por su terrible genero.