En el análisis de esta novela voy a pararme en dos aspectos diferentes pero muy unidos, la escritura y la ambientación.
La escritura, la trama, el desarrollo, la novela: muy buena; gran misterio muy bien desarrollado y los personajes bien trazados, sobre todo claro el inspector jefe Falcón. Todo muy bien controlado, como nos va dando de comer esas pequeñas raciones de maíz para que siempre tengamos algo a lo que echar el pico, todo muy bien organizado... pero hay varios peros.
En primer lugar los nombres: Alguien debió decirle al autor que en España las mujeres no tienen el apellido del marido; aquí no hay señora Jiménez. En España no todos los apellidos terminan en ez, no hay solo fernandez, lopez, ramirez.... Otra cosa, aquí en este país los jueces no tienen Secretario, el secretario es Secretario Judicial, es decir Secretario del Juzgado que sirve como garante de la legalidad, no para traer cafés a los jueces.
Y otro punto que no me convenció. El final, parece como si tras más de 500 páginas tuviera prisa por acabar, todo acaba muy pronto y luego deja personajes sin terminar.
Aún así, merece la pena.