La última colección de cuentos de Fontanarrosa mantiene el estilo que lo hizo popular. Humor muchas veces absurdo (a lo Woody Allen), escenas cotidianas vistas desde la ironía, alucinantes recreaciones en distintas épocas y geografías, estereotipos humanos retorcidos hasta lo inverosímil. Si bien el lector no argentino puede perderse algunos gags, en general disfrutará como todos de estos cuentos que en muchos aspectos no son convencionales pero que pueden leerse desde una visión satírica del mundo.