Segundo libro de la serie que leo (seguido del anterior cronológicamente) y sigue sin gustarme Fleming.
Se trata de la segunda aventura de Bond y después de un comienzo prometedor en la primera parte de la novela (tiene tres), pasamos a una novela de espías aburrida, lenta, con acción (pero previsible).
Sinceramente, en mi opinión, las pelis de Bond están mejor (sin que sirva de precedente).
No creo que lea más novelas de la saga.