Es una de las obras menos famosas de Ken Follet, además de una de las más cortas. En cambio, la complejidad del entramado que forman los múltiples personajes y la original estructura literaria, termina moldeando muy satisfactoriamente un libro difícil de leer (si lo comparamos con un Best Seller).
Quiero destacar positivamente el buen hacer de Follet con respecto a sus personajes, ya que hasta los más secundarios aparecen perfectamente perfilados y definidos.
La trama adolece de extrema sencillez, ya que el libro se sustenta en los excelentes personajes, en vez de en las consecuencias que tienen sus acciones (como la mayoría de obras).