En esta ocasión aparecen los mismos personajes que en DIOS VUELVE EN UNA HARLEY. La protagonista, ya casada, con hijos, algunos kilos de más y una vida insípida entre compras nocturnas de supermercado y su trabajo de anodina enfermera mal considerada, se ve inmersa en una espiral depresiva. Una vez más, Joe sale en su ayuda con unos consejos para que reconduzca su vida hacia la felicidad. Seguro que gusta al mismo tipo de lector que sus anteriores novelas, más dirigidas al público femenino, aunque aptas para todos los públicos.