Pese a las comparaciones de la escritora con otro autores del género como Stieg Larsson, esta novela es mucho más floja que las de su compatriota.
En mi opinión la obra no abre suficientes tramas como para causar la confusión y la desconfianza que debe surgir en el lector. Cuando menos te lo esperas el asesinato está resuelto y en pocas páginas se desarrolla el desenlace, quedándose el lector con un sentimiento agridulce porque la historia en sí está muy bien escrita, con diálogos y personajes totalmente realistas, pero el final se precipita muy pronto.
Por parte de Asa habría sido conveniente alargar unas 300 páginas la novela y dar algo más de fondo a la historia, calidad literaria no le falta.