Muy acertada la elección de las imágenes literarias para ilustrar el origen y la gestación del Golpe de Estado en España de 1981, como la de la placenta del golpe o la del buen príncipe de Maquiavelo. Esta última imagen se presta a llegar a conclusiones más explícitas, si bien no hace demasiada falta. A buen entendedor pocas palabras bastan. La trama de la crónica-ensayo, como el propio autor define el libro, parte de unas imágenes congeladas de la grabación tomada por TVE.