Fue el primer poemario que leí de Miguel Hernández hace más de veinte años. Su canción primera me marcó (y los sigue haciendo desde entonces).
Al volver a leerlo con más madurez impacta la fuerza que imprime a sus versos, tal vez priorizando esta sobre el estilo literario más propio de sus libros anteriores y posteriores.
"El tren de los heridos" me ha vuelto a impactar en lo más hondo, como en los viejos tiempos.