Es una buena reflexión sobre las relaciones entre padres e hijos, sobre todo cuando estos son adolescentes. Mediante este relato autobiográfico, el autor nos hace ver que , en determinados casos, la educación tradicional y académica puede ser la menos adecuada, y es mejor encontrar alternativas. Se lee muy bien, y además, debido al oficio del autor (crítico de cine), contiene comentarios muy interesantes sobre algunas de las mejores películas de la historia.