En esta ocasión; MHC. no ha acertado demasiado. Eso de hacer que una hermana se ponga a la búsqueda de su hermano desaparecido desde hace diez años....
Pone de lelos a la policía y al investigador privado que investigaron su desaparición y que no fueron capaces de ver lo evidente, y que ella -por supuesto- sí supo ver desde el inicio.
Luego, el esquema, es el tantas veces repetido, el de dar voz al asesino con lo que el lector sabe más que la propia policía pero no puede traspasar las fronteras de las páginas para avisarle, muy inquietante, muy suyo, muy Hitchcock.