merino (14 de noviembre de 09)
El marqués de Santillana bien se merece otro estilo. La autora no debió optar por la autobiografía, puesto que un personaje de la envergadura intelectual, social y política del marqués necesita se abordado con mas realce. Está escrito con tanta sencillez que le ha quitado toda la fuerza e intensidad de una vida tan apasionada. Parece escrito por una vecina de barrio para que su barriada la entienda.