Fantástico libro. Una pena la fatalidad ocurrida con el autor que nos priva de los siguientes 4 volúmenes de la saga.
Sólo he echado en falta un poco más de "acción", al estilo del segundo volumen. Pero la tela de araña entre la que se teje la trama es maravillosa, el último cuarto del libro lo leí "de tirón", no podía acostarme sin saber cómo terminaba (y me pasó factura al día siguiente, porque además de no haber dormido mucho, sentí un gran vacío sabiendo que no iban a haber más historias de Lisbeth y Mikael).
Siento no haber puesto una puntuación mayor, pero creo que un 9 o 10 sólo lo merecen grandes obras maestras.