Hanif Kureishi consigue que uno se sienta más viejo después de leer su libro "Intimidad", y no es malo del todo, porque así nos vamos preparando para lo que pueda venir. Por otro lado el título refleja plenamente el contenido de la obra: un viaje por la intimidad del protagonista mientras atraviesa una profunda crisis sentimental y vital; narrado todo desde una demoledora primera persona.