Son veinte cuentos de impacto. Pegan con lo insólito, un gancho al mentón. La idea es cómo reacciona la gente común -como el propio lector- ante amenazantes camiones -llevada al cine-, o la cortadora de césped que lo persigue. Es decir, objetos comunes, personas comunes, y de pronto la rutina se rasga y aparece una insólita y terrorífica situación. El relato que más me gustó es "Basta, S.A.".