Dicen que es una de las primeras novelas que trata del hombre primitivo, por eso fue mi interés en leerlas (pues son tres historias en un mismo libro). Sinceramente me encantó por la frescura de su desarrollo que no aburre en ningún momento. Lógicamente presenta una serie de deficiencias en el conocimiento de aquellas culturas debido a la falta de datos cuando se escribió la novela, 1892 a 1918, pero el autor (autores, pues son dos hermanos) los suple con una imaginación desbordante. Es una auténtica aventura por aquellos lares, por algo aún se la considera digna de leer a pesar de los años transcurridos y la competencia con novelas posteriores.