Esta obrita, podríamos llamarla mejor "prontuario de despropósitos", constituyó en su día la piedra angular del pensamiento visceral antijudio. En mi opinión y desde la perspectiva de hoy no deja de ser pura bazofia antisemita del más rancio estilo. Junto con "El Judio internaciona"l de Ford y el "Mein Kampf" del lunático de Linz conforma la triada capitolina de un pensamiento demencial todavía en boga entre ciertos círculos de alienados. Este libro fue, pura y simplemente, una burda invención de la policía secreta zarista empeñada en sostener la opresión mediante el simple expediente de crear un chivo expiatorio para el pueblo. Creo, sin embargo, que es un libro que debe leerse para poder comprender los fundamentos ideológicos del antisemitismo bárbaro e irracional. La justificación "moral" que sustenta esta obra condujo posteriormente a los progromms y finalmente al horror de las cámaras de gas de Auswitch.