Sin duda es una obrita de coleccionista. La he comprado hace media hora y ya la puedo comentar. El texto me ha gustado, pero, don Arturo, podría haberse usted estirado un poquito.
Considero el dinerito que me he gastado en su libro como un donativo para financiar sus trabajos futuros.
Creo que el tema debería haberlo desarrollado y tendríamos una novela para deleitarnos este verano y no un mal sabor de boca por haber ido al cine a ver una película y sólo nos han proyectado el "trailer".
No la recomiendo hasta que la termine. Salvo que se quieran tener los dibujos de Sergio Sandoval, que, sin duda, son también "pequeñas" obras de arte.