Obra que si bien fue escrita en 1920, posee el típico estilo victoriano. Resulta entretenida, pero considero que podía haber sido mejor. En un comienzo parece que va a funcionar y que será una gran obra, pero luego las esperanzas parecen un tanto frustradas por la falta de encuentros entre los enamorados, que imposibilitan que uno pueda encariñarse con aquel amor que sienten entre si. A diferencia de lo que opinan otros lectores, el final no me pareció impactante; pero me gustó por la cruda imagen que da la autora sobre los fijos convencionalismos de la época.
En definitiva, es una obra entretenida que recomiendo, sobre todo a aquellos que se sienten atraídos por libros escritos con este estilo. Si bien las comparaciones son odiosas, no puedo evitar mencionar que a menudo me recordó a Jane Austen, con la diferencia de que Edith Wharton la supera ampliamente a la hora de escribir.
Probaré con más obras de la autora a ver si me logran dar lo que en ésta se quedó en un esbozo.