La idea del libro es original: situada al final de la Segunda Guerra Mundial, narra la historia de los habitantes de la isla de Guernsey, ocupada por los alemanes durante la guerra, a través de la correspondencia que mantienen estos con una famosa escritora de la época. Es a través de estas cartas que se explica toda la trama, conocemos a sus protagonistas y nos hacemos una pequeña idea de lo que supuso la ocupación, sin voluntad morbosa.
Más allá de eso me parece una novela previsible en muchos pasajes, así como en su evolución.