Una excelente novela. Tiene todo lo que podemos pedir de un buen libro: una historia contada con poesía, fuerza y sin perder el hilo de una trama que, de haberla escrito otro autor --sospecho-- no habría podido deshilvanarla tan bien.
Aunque es una novela evidentemente moderna en su tratamiento de ciertos temas, sigue la huella de los clásicos en cuanto a la manera de narrar: sin delirios innecesarios ni deseos de "epatar", ni violencia gratuita, ni sexo por gusto. Todo está en las dosis adecuadas para cada momento. Una autora que sabe usar la inteligencia y el corazón para lograr un buen resultado narrativo, en el mejor de los sentidos.