He leído estas noches, al lado del fuego este pequeño libro. He de decir que me ha producido satisfacción la cuidada observación de los aconteceres diarios que ocurren en una pequeña ciudad húngara a finales del siglo XIX que hace su autor, Dezsó Kosztolanyi, tambien húngaro como puede desprenderse del nombre.
Es un menudo libro, 200 y pocas páginas,que me ha enganchado con una sencilla historia de una chica que no es nada agraciada, la cual emprende un viaje de una semana para ver a unos parientes en el campo. En ese tiempo sus padres, ya mayores, ancianos relata Dezsó, han de vivir sin su adorada y protegida hija.
Recomendable libro bajo mi particular visión.
Saludos.