El protagonista y narrador de la novela es un joven chino que, en estado de coma tras ser tiroteado en la represión de Tiananamen, rememora desde la cama su vida. Es el retrato de un país donde las autoridades no dudan en utilizar la violencia y la coacción para reprimir cualquier intento de democratización por parte de la población. Es una obra de lectura pesada, aunque su angustiosa parte final compensa este hecho. Contiene algunas escenas crudas, aunque basadas en hechos reales, que pueden herir la sensibilidad de algunos lectores.