Fuentes nos tiene acostumbrados a una lectura vivaz e interesante. Me decepcionó un poco el libro y me costo trabajo terminarlo. Trata de que el aristócrata francés Branly está torturado por la memoria que no le permite recordar momentos de su pasado. Familia lejana nos deja con una cáscara de la novela y con la sensación penosa de enfrentar sólo uno de sus variadísimos niveles. El personaje, Branly, le cuenta a otro personaje, Carlos Fuentes, una extraña historia secreta conjugada de experiencias personales y de lo que otros personajes ante todo Hugo Heredia- le han contado a él. Esta historia, que es un secreto, y ese secreto, que es en realidad una historia, aparecen como una terrible carga de conciencia, de la que es necesario liberarse contándola. Me pareció tediosa.