Esta novela es uno de mis clásicos favoritos. Divertida, intrigante e increíblemente actual. En una palabra genial. La leí hace muchos años pero para que tuviera su primer comentario en Lecturalia, me he comprado una vieja edición y he decidido leerla por segunda vez.
Que bien escribían estos autores. Largas frases de una armonía sublime, cuidadas en los mínimos detalles, que es un verdadero gozo leer.
Lo mejor es la deliciosa ironía con la que su autor, ya no describe, sino define a los personajes. La feroz, pero amablemente disfrazada, critica social a la falsa moral y a la hipocresía de la sociedad. En principio me gustan mas los personajes "malvados", como nuestra protagonista Rebecca, que por perfidia hace competencia a la marquesa de Merteuil y también la señorita Crawley entre otros, porqué literariamente hablando no aburren.
Magistral el capitulo de la rebelión de los criados y lo que sigue. Muy atrevido para la época pero muy divertido. Un must.