Afortunadamente Valdemar rescató del olvido decimonónico a este buen cuentista satírico. Se trata de una colección de cuentos preferentemente fantásticos, aunque varios pueden considerarse "psicológicos", en el sentido de desconocerse si realmente sucedió el hecho fantástico o se trata de una elucubración del protagonista. Destaca, por supuesto, el célebre y muy antologado cuento que da su título al libro.