Me llegó al alma y pocos son los libros que lo han conseguido, entre ellos, y que recuerde ahora mismo, destaco El hereje de Miguel Delibes y La sonrisa etrusca de José Luís Sampedro.
He llorado de emoción con el señor Linh y su asombro en un país que no es el suyo pero sobre todo destaca la fuerza y el poder de la amistad que hacen llevadera la más penosa de las situaciones.
Imprescindible de leer y además es muy corto.