Me parece una novela muy bonita de principio a fin, corta (son poco más de 120 páginas que se leen bien) pero llena de sencillez, sentimientos y sensibilidad aunque quizás por eso pueda parecer triste (incluido su final). He disfrutado mucho leyéndola y me parece un homenaje a la paz (comienza con un anciano que huye de la guerra con su nieta), la amistad que supera barreras como el idioma, la sencillez, la esperanza, etc. Fácil de leer, sin muchos personajes pero profundos, agradable, para descubrir la importancia de la palabra "buenos días", para pensar. La recomiendo a los lectores que les guste este tipo de novelas.