eryn (12 de febrero de 11)
Un libro que llegó a mis manos por casualidad. Me encantó. Es fácil de leer, rápido y muy ameno, más sabiendo que se trata de una "relación" lectora-librero real. Me encanta como esta simple relación se va transformando en amistad. Y es que, como dice el tango: "que veinte años no es nada..."