El libro despierta voracidad al prometer en su inicio un misterio, pero conforme avanzamos en la historia esa ansia se desvanece dando paso a la desilusión de descubrir, que no hay más misterio que el pasado del autor del libro que el joven saca de la biblioteca (Julián Carax), pero aun así, el autor mantiene el interés del lector con el infortunio de sus personajes, que trasciende a historia romántico-folletinesca.
Sabiendo aunar bajo una misma historia, una mezcla de; novela gótica con una intriga suspensiva, folletinesca donde se suceden historias inverosímiles, acontecidas por personajes de una gran magnanimidad o de una perversidad ilimitada y un diseño narrativo delirante, repleto de golpes de efecto. Con un toque de novela picaresca, especialmente de la mano de unos de sus personajes, Fermín Romero de Torres, dan lugar a una historia de prosa sencilla y rápida lectura.