No es que me entusiasme admitirlo, pero es un libro que engancha, aunque nada más. Los personajes encarnan los típicos clichés juveniles y Zoey es esa chica que se considera a sí misma normal pero que entraña un gran poder en su interior. Se sabe desde el principio quienes van a ser los malos, los buenos y las sorpresas, así que no tiene un gran atractivo. Pero como ya dije antes, es de fácil lectura y engancha desde el principio.