Me tocó leerla en la facultad, y su argumento me resultó extrañamente cercano. Recuerda al de estas películas españolas en la que la chica de pueblo va a buscar fortuna a la capital, aunque con ciertas diferencias. Principalmente, que el protagonista se presenta allí con una considerable fortuna.
Amigos interesados, amores de cartera, una fama que tarda en llegar... Todos son ingredientes interesantes.
La lectura se puede hacer algo densa, pues describe demasiado algunas cosas. Y se ralentiza aún más cuando el protagonista se encuentra en la facultad y en el pueblo con sus tías. Sin duda, un clásico, pero hay que pillarlo con ganas.