Jhon Katzenback ataca de nuevo, y debo confesarlo, más duro y mortal que en “El Psicoanalista”, en esta entrega O’Connell es el clásico acosador que “Esta allí, atormentándolos, incluso cuando no está allí”, y la victima es Ashley, su amor imposible, la verdad es que sufres por ella y por sus familiares que tratan de ayudarla.